CUMPLEAÑOS DE VARGAS LLOSA: Ecos de Suciedad

20160328-635947954196418215_20160328205855-kgF-U407195037375f-992x558@LaVanguardia-WebSi en España aún estuviéramos a principios del siglo XX, lo cual a veces uno duda que no sea así con las cosas que te encuentras por ahí, se hubiera redactado una nota de sociedad como Dios manda en los periódicos de la Corte sobre el ochenta cumpleaños de Mario Vargas Llosa. No estas noticias estilo “prensa rosa” que nos han ofrecido los periódicos “más serios” de este país. ¡Qué es eso de hacer referencia a los regalos, los discursos, las implicaciones políticas del evento! ¡Qué vulgaridad! En la Corte no se habla de estas ordinarieces. Se debería haber hecho referencia a cómo vestían cada uno de los invitados o cómo llegaron cada uno al evento. Sólo he visto mencionado el vestuario de su actual pareja, Isabel Preysler: una blusa confeccionada con gasa, encaje y lágrimas de cristal, que combinó con una falda midi de crochet y flecos del diseñador asiático Andrew GN, además de un clutch (no tenía ni puta idea de que se trata de un bolso de mano) de Bottega Veneta más pendientes y anillos de Rabat. Pero El Mundo ha tenido la ordinariez de publicar el precio del vestido (2.000 €) y del susodicho clutch (1.200 €). ¡Esto en tiempos de María Cristina, la Regente, no pasaba! También se ha mencionado el vestido verde de Esperanza Aguirre, pero nada del nombre del diseñador. A ver si se lo ha tenido que comprar en Mango, o en Zara (aprovechando que también era el ochenta cumpleaños de su dueño Amancio Ortega), ya que no le ha llegado aún la indemnización por su abandono de la política como parece estar de moda ahora. Sobre cómo llegaron los invitados nada sabemos. Si lo hicieron en calesa, en cabriolé, quitrín (muy típico en América Latina), milord, landó o faetón. Bueno, sí, El Mundo nos informa que Federico Jiménez Losantos llegó en un impresionante Chrysler de gran cilindrada. ¡Qué poderío! ¡Qué mejor para demostrar que has llegado a una fiesta que quemar neumáticos y hacer una frenada a lo Fernando Alonso antes de pegarse la gran hostia! Me recuerda a algún personaje del Miami más ricamente ordinario, pero debe ser el influjo de mi actual lectura (Bloody Miami de Tom Wolfe). Su archienemigo (Juan Luis Cebrián), que también estaba invitado, entre los de más honor, pues se sentó junto al anfitrión, a su izquierda (¡cómo en los viejos tiempos!, la izquierda me refiero) en la cena de gala, debió esbozar una de sus sonrisas más cáusticas, esas que hace con la comisura derecha (no todo iba a ser izquierda), como diciendo “¡qué ordinario, qué poca clase!

He mencionado la palabra Corte anteriormente en varias ocasiones y alguno ya estaréis con la escopeta cargada diciendo que en España ya no existe Corte, que la monarquía española ya no gasta esas cosas y menos desde que reina Felipe VI, El Preparado. Pues no tenéis ni idea. Seguid leyendo y os enteraréis de que tenemos una Corte, una Corte además muy leída, ilustrada y servicial. ¿O es que no habéis oído hablar de Los letizios? Y no me refiero a los zapatos de tacón que parece que puso de moda la entonces princesa Leticia. Claro, es que vosotros sois más de leer la prensa escrita y no os acercáis a panfletos blogueros tipo LPD (La Página Definitiva) como yo.

Si yo fuera uno de esos periodistas de principios de siglo (del siglo XX, me refiero) escribiría una Nota de Sociedad como Dios manda, pero como ni soy periodista ni vivo en ese tiempo, creo que me está saliendo más bien una Nota de Suciedad.

No faltaron entre los invitados políticos de antes, de ahora y de siempre. Entre los de antes mencionar que hasta seis expresidentes de países Iberoamericanos (como se decía en aquellos tiempos) le complacieron con su compañía. Todos ellos con un pasado de lo más lustroso. Nada os tengo que decir que no sepáis de nuestros dos expresidentes postransición (los dos primeros están muertos y Zapatero no cuenta; no cuenta ni para el propio PSOE, que lo tiene más arrinconado que a Pablo Iglesias, el fundador, me refiero, claro). Felipe González, mister X, y José María Aznar, el Señor de las Azores, compartieron fiesta, ahora que ya comparten tantas ideas. También acudió Álvaro Uribe, expresidente de Colombia, conocido por las andanzas de Convivir, el grupo paramilitar creado por él cuando era gobernador de la provincia de Antioquía, por escándalos de corrupción como el caso Yidispolítica, que le permitió un segundo mandato presidencial, la financiación irregular de su campaña (caso Agro Ingreso Seguro), por sus 27 causas pendientes por uso de grupos paramilitares en numerosos asesinatos (ha sido llamado a declarar por ello el mes pasado) y las numerosas acusaciones de organizaciones como Human Rights Watch por violación de todo derecho humano existente durante su gobierno.

Otro expresidente colombiano invitado a la fiesta fue Andrés Pastrana (1998-2002), cuyas obras como alcalde de Bogotá aún son recordadas por su chapucería y conocido por el denominado Plan Colombia, firmado con el presidente Clinton, o cómo vender la seguridad nacional a un grupo privado americano (Dynamics Corporation), y por producirse en su mandato la máxima expansión de los grupos paramilitares en la lucha contra las FARC.

También estuvo presente Sebastián Piñera, expresidente chileno (2010-14) y una de las mayores fortunas del país, quien tuvo que abandonar su campaña presidencial en 1993 por el denominado Piñeragate y que fue acusado de utilizar su poder económico en beneficio propio durante su mandato. El expresidente uruguayo Luis Alberto Lacalle (1999-2004), cierra la lista de “ilustres” expresidentes iberoamericanos. Lacalle fue un presidente cuya política neoliberal hubiera hecho las delicias de la mismísima Margaret Thatcher: privatizaciones a tuti plen, lucha contra los sindicatos, ataques a las jubilaciones… Todo aderezado con la utilización de los antidisturbios de forma violenta si era preciso (Sucesos del Hospital Filtro, un muerto y varios heridos) y un poquito de corrupción como el “Caso Focoex”.

Como veis todos de un pelaje similar, profundamente “liberales”. Por ello, todos se reunieron al día siguiente en una conferencia auspiciada por la autodenominada Fundación Internacional para la Libertad (creada por el propio Vargas Llosa) que, por cierto, fue la organizadora del cumpleaños. ¿Por qué será que a la derecha ahora le ha dado tanto por usar la palabra libertad? ¿Será para lavar su pasado de atropellarla? ¿O se referirán a “su” libertad? Esa que ven amenazada ahora con la irrupción de nuevas políticas en Iberoamérica (e incluyo en dicho término a España, claro está). Allí estarían con sus trajes de mil dólares hablando con voz engolada de “la libertad”, mientras los pueblos iberoamericanos les temen como a un nublado, pues cada vez que llegan al poder son capaces de privatizar “hasta la lluvia”. Y si no habéis visto la película, echadle un vistazo a este tráiler y sabréis de qué hablo.

Entre los invitados, otra categoría de ex la ocupan nuestros expolíticos. Aquí encontramos a defenestrados como Rosa Díez y Andrés Herzog, exmiembros de la extinta UPyD, también exmiembros de esa cohorte de políticos que fueron auspiciados un día por los medios mainstream, para eliminar el bipartidismo o, quizá, ¿quién sabe después de lo ocurrido en las últimas elecciones? para lograr un partido bisagra con el que perpetuar el bipartidismo. ¿Me queréis decir qué pintaban allí estos dos personajes? ¿Con quién habían empatado, como se dice por ahí? Entre tanto ganador, ¿qué hacían estos perdedores acérrimos? Pues bien sencillo, forman parte de la Corte. La Corte milagrosa que en Madrid se ha creado en torno a una forma de pensar que tiene varias formas esenciales. Una de ellas es “España, lo primero, los españoles, lo último”. Ahora veréis entrar en escena a más miembros de dicha Corte. Y también estaba otra ex, Esperanza Aguirre, la lideresa. Se la ve en las fotos departiendo con todo el mundo, incluido el novicio Albert Rivera, con esa sonrisa como perdonándote la vida y pensando “pobre gente, son tan patéticos”. Ahora ya puede Albert Rivera decir que ha cruzado el Rubicón de la política española, ya se le invita a los fastos convocados en la Corte, Juan Luis Cebrián ha dado su placet, ya es uno de los suyos.

Acabo de mencionar a Albert Rivera entre los novicios, pero en esta categoría hay más. Por ejemplo, Pablo Casado, vicesecretario de comunicación del PP. Se supone que estamos ante una fiesta de cumpleaños íntima (bueno, con cuatrocientos invitados, pero es lo que se considera íntimo entre la jet) de amigos y allegados, entonces ¿estos novicios qué pintan aquí? ¿Desde cuándo tienen amistad con el cumpleañero? ¿A ver si en vez de un cumpleaños lo que estamos describiendo es una reunión secreta de un nuevo lobby político con el objetivo de…? ¡Uy!, qué miedo me empieza a dar todo esto. ¡A ver si ya ha decidido alguien sin decírnoslo quien será el sustituto de Mariano Rajoy!. El Casado cumple todos los nuevos requisitos: joven, guapo, con una pareja mona, moderno (dice que se mueve en metro por Madrid) y bien preparado (acabó estudios en Georgetown y Harvard). Y es que ante tanta presencia política, me chirría la no presencia del Presidente, de Mariano Rajoy. Ahora sí que estás hundido, Mariano, si la cohorte de Vargas Llosa ha decidido “hacerte el vacío”, estás perdido. Pero es que si analizamos los sujetos presentes en el cumpleaños de Vargas Llosa descubriremos que entre ellos se encuentra la flor y nata del antimarianismo, tanto de la antes llamada “progresía”, como de la “derecha liberal” más rancia. ¡Quién te queda, Mariano, Inda y Marhuenda! No hay color ante la categoría de Cebrián, Vargas Llosa, Savater…

Tampoco faltaron a la cita los periodistas más conspicuos que cumplen las características que hasta ahora hemos ido observando entre los políticos: liberales progres, liberales ultra, “amantes de España”, antimarianistas, defensores de la libertad (entendida a su modo, claro), miembros de la Corte, vamos. Ya he mencionado a Jiménez Losantos, que estaba allí como azote del marianismo y del chavismo y del castrismo, supongo. Seguro que por ello también estaba el camaleónico Luis María Ansón, ex de casi todo. Exdirector del ABC, de La Razón, de la agencia EFE, del concurso de Miss España, exjuanista (fue miembro del Consejo Privado de don Juan, al que dio la patada cuando Juan Carlos fue nombrado rey).

En el sector “progre” del periodismo no faltó la crème de la crème. Por supuesto, el pater familias, Juan Luis Cebrián. Tan íntimo de Vargas Llosa que ya dijimos se sentó a su “izquierda”, junto a su nueva pareja, Isabel Preysler. Y con él, dos iconos del periodismo “progre” más chic, Iñaki Gabilondo y Rosa Montero, del entorno Prisa, por supuesto. Y también, naturalmente, su fiel escudero Juan Jesús Armas Marcelo, que dirige la Cátedra Vargas Llosa de la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Un tirachaquetas paniaguado, dicen las malas lenguas allá por su Canarias natal.

Pero no olvidemos que Vargas Llosa, además de un bon vivant, un personaje del papel couché, un político fracasado, es escritor. No podían faltar, por tanto, sus amigos escritores en la fiesta de cumpleaños. Pero estamos en las mismas, son de la misma ralea. Por eso acudieron lo más granado de los intelectuales de la llamada Corte. Álvaro Pombo, otro que tal, que ha llegado a adquirir premios y todo (el Planeta en 2006 y el Nadal en 2012), pero cuyas novelas aburren a las ovejas y dicen algunos tienen como mayor mérito que son cortas. Ya se sabe, en literatura “lo malo si breve, dos veces bueno”. Vale, me lo acabo de inventar, pero no queda mal. Ahora bien el tal Pombo cumple con todos los requisitos para poblar esa Corte literaria madrileña. Es de provincias (santanderino), de buenísima familia (emparentado con los Ybarra y con los Botín y con el marqués de Casa Pombo). Militó en la extinta UPyD, siendo un activo azuzador de enemigos de la democracia (no os perdáis este vídeo, si aguantáis la vergüenza ajena), anticatalanista y algo condescendiente con dictadores del pelaje de Pinochet o Franco. A la revista The Clinic, donde se declaraba “homosexual homófobo” (¡hay que ser tonto l’haba!) dijo que “sé que suena mal, el asunto es que España prosperó gracias a Franco, la gente tuvo su cochecito, su residencia, y la democracia fue posible gracias a Franco”. Hombre, señor Pombo, mal, mal sí que suena, vamos yo diría que suena fatal. Debió ser que yo no viví en España durante el franquismo pues mi familia nunca tuvo “cochecito”, ni “residencia” y, qué quieres que te diga, eso de que Franco trajo la democracia, me parece una boutade (¡veis cómo mi lenguaje también puede ser chic!, aunque lo podría cambiar por gilipollez si queréis); pero bueno, no seré yo quien contradiga a un “liberal” de toda la vida.

Y “on va la corda, va el poal”, que decimos en valenciano (ya sé que Pombo me matará como vea estas palabras en una lengua aldeana), y allí estaba también Fernando Savater. Otro intelectual de la Corte madrileña (anticatalanista, chaquetero, también ex UPyD, de provincias…). Junto a él, Javier Cercas que ya lleva tiempo haciendo méritos para que se le concedan los honores de cortesano intelectual madrileño: arrimarse a Vargas Llosa, a Savater, a Prisa, al anticatalanismo. A poco lo tendremos en la Real Academia de la Lengua. Está en ello, seguro.

También se trajo a algunos de sus amigos escritores iberoamericanos (como Alonso Cueto o Mauricio Rojas), todos ellos muy “liberales”, destacando, sin duda, por su conocido pensamiento liberal, el colombiano Plinio Apuleyo Mendoza, defensor en su columna del periódico El Tiempo de personajes como el general Rito Alejo del Río, condenado en 2012 a 25 años de prisión por ejecución del campesino Marino López y paramilitarismo, los militares Alfonso Plazas Vega y Jesús Armando Arias Cabrales, condenados por la desaparición de varias personas en la toma del Palacio de Justicia, el general Jaime Humberto Uscategui, condenado en 2009 a 37 años de prisión por apoyar la Masacre de Mapiripán y el coronel Hernán Mejía condenado en 2013 a 19 años de prisión por vínculos con paramilitares. Un gran amante de la “libertad”, como veis y que se opone a regímenes tan abyectos como el de Chavez-Maduro desde foros como la autodenominada Fundación Internacional para la Libertad.

Pero poco de esto han contado las crónicas de sociedad. Lo que hemos visto en los medios es babear a todo periodista viviente con una fiesta tan chic. Y decir bastantes bobadas blandengues que te dan arcadas. El Pais llegó a comparar a Vargas Llosa con un “Rolling Stone”, por la lozanía del sujeto en edad tan provecta, por mantenerse aún activo a sus ochenta años, dice que siendo un rara avis. Hombre, tampoco es para tanto, así a bote pronto, entre mis últimas lecturas, me vienen a la memoria Andrea Camilleri (90 años) o Dario Fo (90 años), Tom Wolfe (85 años) o Philip Roth (83 años). En el programa de la Ser Hoy por hoy, escuché a Gemma Nierga, musa de la “progresía” española de bien, babear blandenguemente con la fiesta y ponerse tierna cuando su colaboradora reprodujo las palabras que el homenajeado dedicó a su actual pareja: “la palabra felicidad tiene nombre y apellido… Isabel Preysler”. No puedo más, esperad un momento, me acaba de dar una arcada y tengo que ir a vomitar, como lo haga aquí en el despacho, en llegar mi mujer me arma la de San Quintín, y con razón.

Bien, he vuelto. ¡Qué mal sabe el vómito aunque sea de glamuroso pastel de cumpleaños de la intelectual jet!

No me queda más remedio que dejarlo aquí. Pero ya habéis visto. ¿Quién dijo que no había Corte en la monarquía española? Preguntadle a Savater, Pombo, Cebrián, Esperanza Aguirre, Vargas Llosa, Rosa Montero, etc. si no existe.

Recordando las raíces latinas del cumpleañero, le voy a dedicar una canción. Creo que no voy a estar a la altura de sus gustos melómanos y seguro que le acabaré de arruinar el postcumpleaños a él y todos los admiradores que hayáis entrado en este blog, siempre que hayáis tenido el valor de llegar a este final. Se trata de una de las experiencias más brutales que he escuchado en los últimos tiempos, Mexrrissey. Un tributo que varios artistas mexicanos hacen a Morrissey, adaptando libremente sus canciones al castellano y a los ritmos mexicanos. Acaban de sacar un disco (“No Manchester”) y el próximo 16 de abril celebran un festival en Londres. Os dejo esta versión del “Suedehead” (una de mis canciones preferidas) con un grupo de músicos mexicanos (Chetes, Moderatto, Camilo Lara, Ceci Bastida) que sólo por las pintas asuntarían a la pobre Isabel Preysler.

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