TOMAR PARTIDO EN GAZA: Pe y Bardem la han liado

cruzbardem-420x0Pe y Bardem ya pueden hacer las maletas. Ya pueden poner en venta su vivienda en Los Ángeles. Pueden coger sus niños y volverse “pa” España. Me parece que después de su toma de partido en el conflicto de Gaza van a trabajar poco en Hollywood. En el caso de Pe, tampoco creo que la historia del cine pierda mucho si atendemos a la calificación que mi página web de referencia cinematográfica les otorga.

Su carrera americana se compone de títulos que situaríamos en el nivel de bodrio: “El consejero” (4,8), “Piratas del Caribe, 4” (5,5), “Sexo en Nueva York” (5,4), “G-Force, licencia para espiar” (4,6), “Nine” (5,1), “Sahara” (4,3), “La chica de mis sueños” (4,6), “Juegos de mujer” (5,4), “Bandidas” (3,7), “Gothica” (5,3) y así prácticamente todas desde su primera aparición en “Hi-lo country” (4,4). Al parecer no se salvan ni sus dos interpretaciones bajo la mano de Woody Allen. Otro tanto podríamos decir de Javier Bardem en cuanto a su paso por el cine americano: además de la citada “El consejero”, podemos mencionar cumbres cinematográficas como “To the wonder” (5,2) o “Come, reza, ama” (4,7). Cierto que ha tenido más éxito con obras como “No es país para viejos” (7,1), pero ya se puede despedir.

Seguro que creían, ingenuos ambos, que firmar un manifiesto en Estados Unidos es como hacerlo en España. Te pone verde 13TV (heredera fiel de Intereconomía), te dedica Jiménez Losantos un adjetivo “rebordecido” sacado de las profundidades del Diccionario de la RAE y, a lo sumo, intenta, sin lograrlo, hacer un chiste Marhuenda en una de las múltiples tertulias a las que acude. En Estados Unidos, no. Allí, la industria del cine, del entretenimiento, te hace la cruz y lo llevas claro. No te llaman ni para  “The Oprah Winfrey Show”, único Talk show dirigido por una afroamericana.

La industria estadounidense sabe a lo que juega. Ya lo hizo en los años cincuenta del siglo pasado con la famosa “Caza de Brujas”  promovida por el senador McCarthy. Entonces fueron reprobados actores, directores y guionistas de la talla de Edward Dmytryk, Dalton Trumbo, Bertolt Brecht, Charles Chaplin, Frank Capra o Dashiell Hammett. Si el Hollywood de los años cincuenta podía prescindir de estas joyas, creo que el actual podrá hacerlo de Pe y Bardem.

En Estados Unidos la política americana en Israel es absolutamente un tema tabú y a Pe y a Bardem nadie se lo explicó. Por ello, tras la firma de este inocente manifiesto, los comentaristas televisivos y otros personajes del mundillo del entretenimiento se han lanzado contra ellos. Los más comentados en la red han sido la decisión de la Fox (esa cadena ecuánime y totalmente independiente) de declarar “tonta de la semana” a Pe en su programa The Five, las palabras de Jon Voight (padre de Angelina Jolie) sobre la pareja como unos “ignorantes” o del productor Ryan Kavanaugh que exponía como Pe y Bardem llaman genocidio a lo que es simplemente un “acto de protección” (sic).

Pobres Pe y Bardem. La han “liao parda”. Han tocado uno de los temas más espinosos en la sociedad americana: el apoyo de la política internacional estadounidense a Israel. Puedes meterte con los negros, como el propietario de los Clippers, el multimillonario Donald Sterling, puedes dudar de la teoría de la evolución, puedes incluso mostrarte partidario de la eutanasia, el aborto libre, la marihuana o el rezo obligatorio en los colegios, pero hay temas intocables y éste es uno. Ni Aaron Sorkin (“El ala oeste de la Casa Blanca”, “Newsroom”) se atrevería a ello. Vaya, por el nombre deduzco que debe pertenecer a otra familia judía afincada en el mundo de cine y la TV en Estados Unidos.

Y así, parece que hemos llegado a encontrar el “hilo de Ariadna” que une dicho tabú con la industria del entretenimiento americana. Mucho se habla del “lobby judío” en Estados Unidos (conformado, entre otras, por organizaciones como la AIPAC, “American Israel Public Affairs Committee”) y su dominio de la política americana. Estas palabras de la portavoz israelí Tzipora Menache son suficientemente aclaratorias de lo que estamos hablando: “Ustedes saben muy bien, y los estúpidos americanos saben igualmente bien, que nosotros controlamos su gobierno, independiente de quién se sienta en la Casa Blanca. Ustedes ven, yo sé esto y ustedes lo saben, que ningún presidente americano puede estar en una posición de desafiarnos aun cuando nosotros hacemos lo inconcebible. ¿Qué pueden ellos (los americanos) hacernos a nosotros? Nosotros controlamos el congreso, nosotros controlamos los medios de comunicación, nosotros controlamos el espectáculo, y nosotros controlamos todo en América. En América usted puede criticar a Dios, pero usted no puede criticar Israel”.

Espeluznante, ¿no? Pero el quid de la cuestión está en el control de la información. Y vaya si lo hacen. No sé si el dato es cuantitativamente muy fiable pero dice que seis compañías en manos de judíos controlan el 96% de los medios mundiales. Se refiere a compañías americanas, pero su nivel de irradiación en todo el mundo es evidente. La mayor corporación de medios a nivel mundial es el conglomerado The Walt Disney Company de la familia banquera judía Rothschild, y cuyo presidente, Robert Iger, es un judío. El número de medios que controla es verdaderamente mareante, pero destaco que entre ellos se encuentran las cadenas de noticias ABC y ESPN (presidida por Steven Bornstein, judío).

La segunda corporación mundial de medios de comunicación, es Time Warner INC, también propiedad de la familia Rothschild, esta vez, incluyendo a sus corporaciones farmacéuticas entre los accionistas. El director general de Time Warner es otro judío de nombre Jeffrey L. Bewkes. Time Warner es propietaria de la CNN y HBO (principal televisión por cable en Estados Unidos). En sus diversas empresas la presencia de judíos es masiva: Warner Music es de lejos la compañía de grabación más grande del mundo, encabezada por Danny Goldberg; Stuart Hersch es presidente de Warnervision, la unidad de producción de video de Warner Music; Goldberg y Hersch son judíos. La división editorial de Time Warner es el editor de revistas más grande del país (Time, Sports Illustrated, People, Fortune), cuyo editor-jefe, Norman Pearlstine,  es judío. También Viacom Inc., propietarios de Showtime, MTV, Nickelodeon está bajo control judío. Una de sus empresas, la Paramount Pictures, está encabezada por la judía Sherry Lansing. Incluso la japonesa Sony está ligada al lobby judío en Estados Unidos: la subsidiaria americana, Sony Corporation of América, está dirigida por Michael Schulhof, judío, y Alan Levine, otro judío, encabeza la división Sony Pictures. También las compañías que se sitúan fuera de los grandes emporios de comunicación están dirigidas por judíos: Dream Works fue formada en 1994 por David Geffen, ex presidente de Disney Pictures, Jeffrey Katzenberg, y el director de películas Steven Spielberg, los tres judíos. MCA y Universal Pictures, son ambas propiedad de Seagram Company Ltd. El presidente de Seagram, es el gigante de licor Edgar Bronfman Jr., quién también es presidente del Congreso Judío Mundial.

Y si nos vamos al mundo de las noticias en papel, el panorama no es diferente. Los tres grandes periódicos americanos están controlados por judíos. The New York Times fue comprado en 1896 por el adinerado editor judío, Adolph Ochs. Su bisnieto, Arthur Ochs Sulzberger, Jr, es el editor actual y director del diario. El editor ejecutivo es Max Frankel, y el editor gerente es Joseph Lelyveld. Ambos también son judíos. La familia Sulzberger también posee, a través de New York Times Co., otros treinta y tres periódicos, doce revistas, siete emisoras de radio y TV, un sistema de la cable-televisión y tres compañías editoras de libros.

The Washington Post, fue comprado en plena Depresión de los Treinta por Eugene Meyer, un financiero judío. The Washington Post es dirigido ahora por Katherine Meyer Graham, la hija de Eugenio Meyer. La Washington Post Co. controla otros medios de comunicación: periódicos, televisión, y revistas, especialmente la número dos semanal de la nación, Newsweek.

The Wall Street Journal es el periódico diario de mayor circulación de la nación. Lo posee Dow Jones & Company, Inc., una corporación de Nueva York que también publica 24 otros periódicos diarios y el tabloide semanal financiero Barron, entre otras cosas. El presidente de Dow Jones es Peter Kann que es judío.

Alguien duda ahora de porqué Pe y Bardem lo van a tener claro. La próxima vez que Pe grite “¡¡¡Pedro!!!” no será desde el escenario del Dolby Theatre en la entrega de los Óscar sino desde la cola de paro para que la contrate en su próxima película. En los ataques a la pareja no es necesario que los argumentos estén intelectualmente sopesados. La razón siempre la tiene quien puede expresarla de forma más contundente. Y quién mejor que estos gigantes de la comunicación para hacerlo.

A los pobres Pe y Bardem les han dicho que no saben de qué hablan. De hecho Pe se ha retractado de parte de sus palabras y ha reconocido que, “vale, soy tonta”. Es que “yo no soy una experta en esta situación y soy consciente de la complejidad de la misma” ha manifestado al periódico USA Today. También se les han recriminado que no saben nada de la historia del nacimiento de Israel. Y que las operaciones de Israel son una simple defensa de los ataques de Hamas.

No me voy a poner pesado contando los orígenes del estado de Israel y su historia reciente. Pero si Pe y Bardem han tomado partido, por qué no voy a hacerlo yo. Ellos se juegan su carrera, yo quizá sólo algún insulto en un comentario amenazador en este blog, como ya me sucedió con un artículo sobre la masacre de la isla de Utoya (Noruega) en 2011. Por cierto, perpetrada por un ferviente fundamentalista islamófobo, pro-israelí y admirador del Tea Party.

A veces, los americanos nos tratan al resto como si fuéramos ignorantes. Sueltan sus “teorías”, sus “informaciones”, ellos se las creen, su público también. De eso trata el control de los medios de comunicación. Decía que no me iba a poner pesado. Es mejor, a veces, ser sencillo en los análisis históricos. ¿Qué no sabemos cuál es el origen del estado de Israel? Pues es bien sencillo: la reclamación de un estado para un grupo étnico que fue expulsado de un territorio dos mil años antes. ¿Cuántos grupos étnicos en la historia de la humanidad han sido expulsados de su territorio? ¿Deberían los grupos amerindios del norte (apaches, cheroquis, comanches, etc.) y del sur (incas, mayas, aztecas…) volver a gobernar sus territorios? Sólo por poner un ejemplo cercano al lobby judío americano.

Esta reclamación no se hizo sólo por la vía pacífica. Para apoyar la creación de un estado judío en Palestina, el 22 de julio de 1946 el Hotel Rey David de Jerusalén volaba por los aires: 92 muertos. El atentado fue perpetrado por el grupo terrorista sionista Irgun Zevai Leumi. La orden fue dada por el comandante en jefe, Menájem Beguín, más tarde primer ministro de Israel entre 1977 y 1983. También fue él quien en 1948, ya fundado el estado de Israel, ordenó la matanza de Deir Yassin, donde fueron asesinados entre 107 y 120 aldeanos palestinos. El Irgun se disolvió ese año y formó un partido político, el Herut (“Libertad”, sic), que condujo al actual Likud, partido prácticamente en el gobierno de forma permanente desde 1977.

Pero no es el de M. Beguín el único caso de terrorista convertido en político, “demócrata” dicen los americanos. La lista sería interminable. Sólo cito alguno por su trascendencia: el experto en explosivos Jaim Weizmann fue su primer presidente (¿quién mejor?), Isaac Shamir, primer ministro entre 1986 y 1992 y presidente del Estado de 1983 a 1984, también perteneció al Irgun y permaneció exiliado en Francia tras su participación en el atentado del Hotel Rey David; o Ariel Sharon, que organizó la “Unidad 101” repartiendo el terror a lo largo de las fronteras de Palestina, aterrorizando a las poblaciones civiles para obligarles a huir de sus hogares y tierras cercanas a las fronteras. El 14 de Octubre de 1953, Sharon y su unidad cometieron una masacre en la aldea de Qibya (entonces bajo dirección jordana). Sesenta y nueve civiles palestinos fueron asesinados (la mayoría mujeres y niños). Sus tropas, a principios de los años ´70 fueron encargadas de “pacificar Gaza”. Impuso una brutal política de represión, dinamitando hogares y derribando campos de refugiados enteros, imponiendo severos castigos colectivos y encarcelando a cientos de ciudadanos palestinos. Sharon ocupó diversos ministerios (entre ellos el de Defensa) y fue primer ministro entre 2001 y 2006. Murió a principios de este año y a su funeral asistieron numerosas personalidades políticas extranjeras como el vicepresidente de los Estados Unidos de América, Joe Biden, el ex primer ministro británico Tony Blair, el ex primer ministro de los Países Bajos, Wim Kok , el ministro de asuntos exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, el primer ministro de la República Checa, Jiří Rusnok y el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier entre otros.

Como vemos, para algunos terroristas sí hay perdón. ¡Y qué perdón! ¿Por qué será que no siempre es así en todos los lugares? Pongamos España, por ejemplo. ¿Considera la señora Rosa Díez que Sharon sí expió sus culpas y Otegui, por ejemplo, no? Ahora resulta que Hamas es un grupo terrorista que ataca sin piedad los territorios ganados “democráticamente” por Israel. Quizá sea cuestión de tiempo. Quizá dentro de unos años Hamas se convierta en un partido político de una Palestina musulmana y los ahora considerados terroristas sean próceres de la patria. Bueno, ya lo son en su maltratada tierra, pero me refiero a nivel mundial. Quizá algún día también tengan un funeral al que asistan los líderes mundiales. Sólo será necesario que los medios de comunicación cambien de manos. ¿Os imagináis que esas corporaciones de mass media que hemos citado antes fueran compradas por capital árabe? Ya sabemos que la historia la escriben los ganadores. Pero mientras los palestinos sean los perdedores, mientras se monte un cisco por que no aparece un militar israelí durante tres días (supuestamente secuestrado), mientras se bombardee por parte de Israel colegios y hospitales, yo sé con quién voy en este conflicto.

P.D. Estos sucesos me han cogido en dos circunstancias que enmarcan lo que he escrito: la lectura (gracias a mi amigo Joan, como tantas veces) del cómic Notas al pie de Gaza de Joe Sacco y una gratificante visita al País Vasco, territorio que busca seguir en paz.

Acerca de José A. Moreno

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3 respuestas a TOMAR PARTIDO EN GAZA: Pe y Bardem la han liado

  1. Francesc Verdú dijo:

    Com sempre, poses les paraules adequades al lloc oportú. M’ha encantat l’escrit. Espere que gaudisques de l’estiu. Una abraçada!

  2. Francesc Verdú dijo:

    Com arreplegues tanta informació? Admiració total!

  3. José Antonio dijo:

    És el que té l’estiu Paco: hi ha temps per a tot. Una abraçada.

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