“MISIONES PEDAGÓGICAS”: derrotas de ayer y de hoy.

Es evidente, para mí, que el momento en que se observan las cosas resulta fundamental para determinar el impacto que nos causan. La percepción de una película, la emoción producida por una lectura o la turbación que nos produce la visión de un paisaje depende de nuestra situación personal, afectiva o profesional. Ahora recuerdo algunos ejemplos aquí ya citados: “American Beauty”, “Bajo el volcán” o el Parque Nacional del Lago San Mauricio y Aigues Tortes.

Hoy me ha vuelto a ocurrir con el visionado del documental “Las misiones pedagógicas“. En soledad, a una hora muy temprana, cuando el día aún no ha traído la luz, algunas frases han bombardeado mi mente y aún las tengo ahí, incrustadas, como metralla que debe ser extirpada. Y eso es lo que pretendo hacer con estas líneas: sacarlas fuera.

También me han impresionado muchos rostros. De niños atentos, expectantes, embobados. De mujeres tocadas con pañuelo negro en la cabeza y de campesinos de rostro labrado por el tiempo, el sol y la pobreza.

Y me ha dado envidia el entusiasmo de la gente al llegar las Misiones Pedagógicas a su pueblo. Eran perseguidos en tropel como si de los triunfantes integrantes de la Roja, perdón, la “Rojigualda”, no se me va a enfadar Intereconomía, se trataran. O como si a las tiendas del pueblo hubiera llegado la nueva versión de “Diablo III”, el videojuego más vendido en la actualidad.

Hace unos meses recibí, coincidiendo con la campaña electoral andaluza, un e-mail, que  circulaba por los ambientes de la derecha española, comparando la posible unión de PSOE e IU con la formación del Frente Popular en 1936. Tiene la derecha española cierta manía por sacar determinados fantasmas a pasear (el Frente Popular, la quema de conventos, la Revolución de Octubre de 1934, el asesinato de Calvo Sotelo), pero no le saques lo suyos (el franquismo del que provienen y al que siguen adorando, en la intimidad como Aznar, su ídolo, hablaba catalán, el Valle de los Caídos por “su” España, o tanto fascista chaquetero convertido en demócrata de toda la vida durante la transición).

Pues no me ha quedado a mí, a mi mente bombardeada, más remedio que hacer comparaciones esta mañana cuando he visto el documental sobre las “Misiones Pedagógicas”. La verdad es que la política educativa del gobierno (central y autonómico) me lo ha puesto fácil.

Se dice en el documental que “los elementos que eran contrarios a que estos campesinos aprendieran a leer o simplemente que leyeran cosas que no controlaba el sacerdote o el cacique” intentaron dinamitar la labor de estas Misiones. Ahora entiendo, es una forma de hablar, pues siempre lo entendí, porqué tanto empeño en eliminar, cambiar, modificar (dinamitar) la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Nuevamente caciques (ahora disfrazados de tertulianos pagados por los grupos económicos) y curas (sentados en la Conferencia Episcopal o extendidos por los púlpitos eclesiásticos) se niegan a que hablemos de “justicia social”, “autonomías”, “homosexualidad” y “multiculturalidad” en las aulas.

Quizá quieran acabar haciendo como el gobierno de la CEDA, cuando llegó al poder en octubre de 1934: quemar las bibliotecas que las Misiones Pedagógicas habían llevado a los pueblos. Pues, se dice en el documental, que “para las clases más conservadoras se temía que el libro fuera un arma de transformación social”. Por ello, el diputado tradicionalista y cacique salmantino José María Lamamié de Clairac dijo en 1935 en las Cortes:

“¿Comprendéis vosotros (los diputados) que a un entendimiento rústico, sin formación de ninguna clase… es posible darle programas de Misiones Pedagógicas en que se habla de grandes hombres de nuestra historia… y que esos hombres puedan sacar una conclusión beneficiosa a su espíritu…? ¿No creéis que todo eso, en vez de llegar a formar idea en sus cerebros, lo que hará será fomentar en gran parte su confusión?”

Y se quedó tan ancho. En realidad no. En 1935 se eliminó el presupuesto del Estado para estas Misiones Pedagógicas, ya disminuido a la mitad en 1934, al igual que ya se había suprimido la compañía de Teatro “La Barraca” (claro, dirigida por el homosexual García Lorca) y la Junta de Ampliación de Estudios, el antecedente del actual Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

En resumen, si a ustedes (la derecha española) la alianza PSOE-IU les recuerda al Frente Popular, a mí, los recortes educativos, de la investigación española, de la cultura, en general, en estos tiempos, me recuerdan a lo que ya hicieron en los años treinta. Y esto que yo digo ya lo dijo, mucho mejor que yo, Américo Castro, nada sospechoso de comunista, izquierdoso o “perroflauta”, en un artículo publicado en el diario “El Sol”, titulado “Los dinamiteros de la cultura”:

“Mas las derechas españolas entienden que su papel consiste en levantar los caminos para que una maleza abrupta vuelva a ocupar su espacio. Y pueden hacerlo con apariencias de legalidad, impunemente, [¿os suena?] sin que les formen Consejos de Guerra ni les señalen a gritos como a enemigos del género español… Por lo visto llevar a campos y aldeas cultura es un pecado mortal…”

Porque esta es la misión que se han propuesto los nuevos dinamiteros de la cultura, disfrazados de gestores de la crisis. Su misión, aprovechando los efectos de la “doctrina del shock”, es acabar con la educación pública. Relegarla a su nivel más ínfimo. Desprestigiarla, desprestigiar a sus trabajadores públicos. Porque, dónde va a parar, ¡la gestión privada es mucho más eficiente! Es más eficiente para sus intereses, que no han variado en más de setenta años.

Pero, como se dice en el documental, “el éxito final de las reformas dependía del trabajo de los pueblos”. Si el nuestro, en la actualidad, cree que es más enriquecedor dar 7,5 millones de euros a unos deportistas mercenarios que ni siquiera pagarán sus impuestos en España, que es más “guay” pasear al niño vestido de uniforme de colegio privado mientras se hace la compra en el Mercadona que invertir en Educación Pública, poco podemos hacer tocando el pito delante de Consellería. Seremos, estamos siendo, nuevamente derrotados como en 1934. Sí Pío (Moa), en 1934 y no en 1939, pero no por los motivos que tú explicas en tus libros de ¿Historia? sino por lo que hoy he visto en el documental “Misiones Pedagógicas, 1931-1934”.

Anuncios

Acerca de José A. Moreno

Un socio sin club
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a “MISIONES PEDAGÓGICAS”: derrotas de ayer y de hoy.

  1. gold account dijo:

    Las Misiones Pedagógicas están consideradas como la realización más generosa de la II Republica. En su labor distribuyeron más de 5000 bibliotecas y llevaron cultura y diversión a los lugares más alejados de España. Este documental recupera, a través de la palabra de algunos misioneros y el recuerdo de los que por aquel entonces eran niños, la labor altruista de este patronato republicano.

  2. gold account dijo:

    «Las Misiones Pedagógicas que, sin equívoco, hubiera sido, tal vez, más acertado llamar misiones a los pueblos o aldeanas, no se han originado abstractamente, sino ante el hecho doloroso e innegable del abismo que en la vida espiritual, más aún que en la económica, existe en nuestro país entre la ciudad y la aldea. Ciudadanos son todos [los españoles de la misma nación] y con idénticos derechos, pero mientras que a unos el denso ambiente de la cultura les regala a cada paso estímulos espirituales para el saber y para el goce, a los otros el aislamiento les sume en la más honda miseria de todas sus potencias. El aislamiento, ya que aislamiento privativo, cerrazón significa, la terrible palabra con que el último límite de la penuria espiritual se expresa. Si la sociedad busca afanosa, y como su más urgente problema, medios para disminuir, al menos, el abismo que en ella existe en cuanto al disfrute de la riqueza, y esto se pide como obra de justicia, no hay motivos para que por justicia social igualmente no se exija que llegue a los últimos rincones de las chozas, allí donde la oscuridad tiene su asiento, una ráfaga siquiera de las abundantes luces espirituales de que tan fácil y cómodamente disfrutan las urbes. Por esto, como obra de justicia social han de fundamentarse las Misiones. Y cuando el aislamiento desapareciese, perderían la justificación de su existencia».

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s