QUIERO SER UN “PERSONAL COMPUTER”: y hacer RESET

¿Alguna vez os habéis parado a pensar desde cuando somos como somos? Yo sí.

¿Alguna vez habéis estado en la cama intentando dormir sin conseguirlo? Supongo que sí.

En ambos momentos he deseado ser un PC. Sería estupendo tener un botón de RESET y poder apretarlo para comenzar de nuevo. Sí, comenzar nuestra vida otra vez. Imagina que estás colgado, no en el sentido drogadicto del término (aunque también valdría) sino un poco como yo, que no vas ni para adelante ni para atrás. Pues sencillo. Apretas el botón RESET y comienzas otra vez. Sería fantástico poder arrancar todo el sistema vital de nuevo. Ver como se te inicia el sistema operativo, los programas aparecen limpios de basura emocional e intelectual, la pantalla deja de hacer destellos negativos. Todo está en su sitio otra vez. Acabo de encontrar lugar para el botón RESET humano: el ombligo. Ese espacio del cuerpo humano que después de nacer no sirve para nada. Pues ya tiene una utilidad: volver a reiniciar nuestra vida y comenzarla de nuevo.

Habría que buscar dónde ubicar el botón de apagado, pero mientras lo hacemos sería suficiente, para esas noches de insomnio, con que al tocarnos una oreja se nos desplegara la cortina de Windows que nos da varias opciones. Cambiar de usuario: qué maravilla. Poder ser otra persona. Cuando algo no te sale bien poder ser otro. Creo que en esta opción yo tendría más de una decena de usuarios. No sé desde cuando soy como soy, ya lo dije, pero sé que ésta es una de las razones de que mi sistema se cuelgue de cuando en cuando. Querer siempre ser otro. La siguiente opción es cerrar sesión: ésta también sería muy necesaria para mí. No sé, con frecuencia, acabar algo que ya no va a ninguna parte y sigo, y sigo, y sigo (como el conejito de Duracell). Ya hemos hablado de la opción reiniciar, que sería como el RESET, sin apretar el ombligo. Hay dos que son casi semejantes pero podríamos utilizarlas en ocasiones distintas (como con Windows): suspender e hibernar. La primera sería utilizada para un sueño ligero, una siesta, esa que, a veces, yo no consigo conciliar incluso después de haber dormido poco, lo cual me desquicia. La segunda sería usada para sueños profundos, nocturnos. Y nos queda la opción apagar. Cuidado con ésta, puede ser definitiva, sólo debe ser usada en momentos de desesperación o cuando estés seguro de que hay alguien a tu lado que puede volver a enchufarte. No hagas como yo y, al primer cabreo, le das a apagar. Quizá algún día el ordenador no vuelva a arrancar, ni yo tampoco.

Se me ocurren ingentes posibilidades al hecho de convertirnos en PC’s. En lugar de elegir el vestuario cada día, el peinado, el “tunneado” cotidiano, si damos una nota de color a nuestro aspecto, etc. podríamos elegir entre diversos fondos de pantalla: auras de luz (para los días en que estás radiante), blanco y negro (para los que no puedes ni verte), pintura (para las fiestas), textura (para estar como una roca), vistas (para poner cara del paisaje que mejor te convenga).

También solucionaríamos muchos problemas siendo un PC. A la ministra de Sanidad se le acabarían las dificultades con la S.S. (la Seguridad Social, cuidado). Sería suficiente con instalarnos un buen antivirus, de esos gratuitos que te descargas por internet y que se actualizan solos de cuando en cuando. Al ministro Wert, ese gran erudito a la violeta que hace sus discursos leyendo la Wikipedia, también se le solucionarían los problemas con la educación. Ni pública y ni privada, no más reformas educativas, el profesorado ya no sería necesario. Nos instalamos los programas según nuestras necesidades, nos conectamos a internet si queremos más información y asunto solucionado. Se acabó con la masificación escolar. Incluso el alzheimer dejaría de ser un quebradero de cabeza. Que te has quedado sin memoria, pues te compras un disco duro externo y puedes seguir tirando unos años más. En todo caso, siempre nos quedaría la opción de arrancar nuestro sistema en modo seguro y arreglar nosotros mismos el problema. Y si no, hacemos como siempre: buscamos un colega manitas en informática, gorroneamos los conocimientos de un compañero o preguntamos a nuestros hijos que saben más del tema. Un técnico lo último. Seguro que te dice que es más caro arreglártelo que comprarte uno nuevo y eso sería el fin. Tu fin.

Igualmente se acabarían las discusiones sobre qué dieta es mejor o sobre si convertirnos en vegetarianos, o incluso veganos, como mi adorado Morrissey. Llevaríamos un cable de alimentación y una batería, para los viajes, y asunto solucionado. Y el sexo tampoco sería ya necesario. Para relacionarnos con otros humanos (PC’s) lo haríamos a través de “bluetooth”. Qué maravilla. No tener que perder tiempo en el cortejo, en gastarte lo que no tienes en invitarles a cenar, para que luego te den calabazas. Con el bluetooth sabrías quien te acepta y quien está fuera de tu cobertura.

Además, siendo un PC, les evitarías muchos problemas a tus amistades. No tendrían que escuchar tu mismo rollo siempre. Tú lo soltarías al ciberespacio y ya está. El que quiera escucharte, que se conecte. Pues allá va…

Acerca de José A. Moreno

Un socio sin club
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3 respuestas a QUIERO SER UN “PERSONAL COMPUTER”: y hacer RESET

  1. Juan Antonio dijo:

    Corrren nuevos tiempos para nuevos pesimismos, y nuevas alegorías para los que, en realidad, son los de siempre. Pero, en el fondo, sabemos que tenemos suerte de no ser máquinas porque si lo fuéramos ya estaríamos reprogramados siguendo las líneas ideológicas básicas dominantes (las de la la derecha más recalcitrante) y las actitudes vitales y profesionales más extendidas (del “menfotismo” al “trepismo”). Suerte de poder seguir eligiendo ser honestos, responsables y críticos. Otra cosa es que nos cansemos de hacerlo. Pero en eso también tenemos suerte, porque la amistad, el cariño y la confianza -rasgos esencialmente humanos- nos deberían servir a todos para seguir adelante.

  2. Una entrada molt imaginativa, però la veritat, no se què es pitjor, si estar en mans d’aquests inútils que ens governen, que sempre els podem canviar en les properes eleccions, o en mans dels senyors de Microsoft o d’Apple. Ah, i per malament que vagin les coses, per on no trago de cap de les maneres és amb això del sexe virtual a través del bluetoot. D’això res de res home, fins ací podríem arribar!! T’envio una abraçada virtual, que sempre serà millor que un reset. Salut.

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