ESPAÑA: UN PAÍS DE TERTULIANOS.

Era cosa ya conocida que en España proliferan las tertulias como en otoño las setas. Comenzamos con las tertulias literarias que, desde inicios del siglo pasado, nos dieron una imagen de país culto y letrado. En aquellas tertulias era frecuente que se mezclaran escritores, políticos, científicos y hasta toreros. Fue en una de esas tertulias en las que el torero Rafael Guerra, “guerrita”, le dijo a Ortega y Gasset cuando se presentaron: “¿usted qué es don José?”. “Filósofo”, contestó Ortega y Gasset, a lo que respondió el torero: “tié que haber de to”.

De aquellas tertulias pasamos a las apasionantes tertulias políticas de la Transición en el mítico programa de TVE “La Clave”, donde, tras el visionado de películas de culto que, a veces, Franco no nos había dejado ver, se producía un debate sobre un tema social o político. Para un joven, como era yo en aquellos días, que comenzaba a observar este país era de un enriquecimiento abrumador observar cómo en un debate sobre “partidos sin representación parlamentaria” acababan enzarzados casi a golpes grupos de extrema derecha (las tres Falanges – Auténtica, de las Jons y Tradicionalista) y de extrema izquierda (Partido del Trabajo de España, ORT, PCE-Reconstituido). Pero no lo hicieron enfrentándose un grupo con otro, sino entre los que formaban el mismo espectro político. También fue aclarador para conocer que país me había tocado en suerte que en 1981 y después de un debate sobre José Antonio Primo de Rivera cuatro falangistas agredieran al historiador Ian Gibson. Yo por entonces ya cursaba 1º de Historia y me iba haciendo una idea de quien era quien.

En 1987 se dio un paso más. Se iniciaban, de la mano de Jesús Hermida, las tertulias (o falsos debates) sobre temas de “sociedad”, más tarde denominados del “corazón”, aunque debieran llamarse del “hígado”, que es una víscera menos romántica. Algo empezaba a estropearse. En una de esas tertulias, el Director (Jesús Hermida) y una de las “colaboradoras” (Mª Teresa Campos) acabaron en una agria discusión sobre unas vacaciones no concedidas y unas supuestas formas autoritarias de dirigir el programa. Todo ello en riguroso directo.

De ahí a la actualidad. En los últimos días esta proliferación de tertulias me ha hecho reflexionar en estas fechas de canícula. Hay tertulias “a cascoporro”, como dicen mis paisanos de “Muchachada Nui”. En todas las teles del TDT, en las emisoras de Radio y en cualquier medio. Pero son muy curiosas muchas de ellas. En unas se presenta a una caterva de personajes que en realidad poco debate pueden hacer ya que todos piensan lo mismo sobre el tema. Hace unos días en Intereconomía hasta diez “tertulianos” debatían sobre ZP (Jiménez Losantos, César Vidal, Juan Manuel de Prada, Aleix Vidal-Quadras, Eduardo García Serrano, etc). El debate se acabó centrando (es un decir) entre si ZP era gilipollas (término muy usado en esa cadena) o un delincuente. Pero claro, parece que lo importante no es la tertulia sino la bebida que en ella se sirve.

En otros casos me resulta curiosa la categoría de los tertulianos para hablar sobre determinados temas. Un ejemplo antiguo que cuento a mis compañeros de profesión sucedió a raíz de alguna noticia sobre “violencia escolar”. Se realiza un debate en TVE. Para que el mismo sea plural se convoca a un periodista de El Mundo, otro de El País, otro de la SER y otro de la COPE. Naturalmente apagué, indignado, el televisor, y me puse a leer a Murakami (mi último descubrimiento gracias al amigo Olmedo). ¿Dónde estaban los pedagogos, psicólogos, terapeutas, profesores, inspectores? ¿Para qué? Un periodista en este país (España, que vuelve a llevarse el nombre) sirve para todo. Hasta para debatir si Plutón es o no un planeta.

Pero no sólo un periodista. La otra tarde escucho que el nuevo tertuliano de la SER, para los meses de verano, en el debate político es “Ramoncín”. ¡¡Supongo que cobrará derechos de autor!! ¡¡Dónde ha quedado el llamado en los ochenta “rey del pollo frito”, que pasaba de todo!!Por no hablar de un nuevo tertuliano de Intereconomía: Mario Conde, condenado en 2001 a catorce años de prisión por diversos delitos económicos, pero salió al poco tiempo ya que disfrutó del tercer grado. El último tema tratado en su presencia es para pasmarse: ¿se deben conceder privilegios a los condenados por ETA si con ello se elimina la violencia?

Por último, otra reflexión sobre los debates es el nivel de calidad en los argumentos. A las personas se les debe juzgar por cómo se manifiestan y, a veces, sólo es necesario observar cómo lo hacen para reconocer el resto de su obra, también la intelectual. Un personaje que utiliza un lenguaje soez, el insulto y la descalificación mala espina me da sobre su validez intelectual. Hablo de uno de mis “tótems”: Pío Moa. Hace unos días llamó gilipollas (ya decía yo que eran propensos a la palabra) y caradura a otro tertuliano en VEO7 cuando éste le recordó su pasado. Para quien aún no lo sepa, Pío Moa fue miembro del grupo terrorista de extrema izquierda GRAPO, participando en el asesinato de dos policías (según el informe policial, que él niega, remató a uno de ellos con un martillo) el 1 de octubre de 1975. Actualmente, se considera el principal apoyo “histórico” de las tesis favorables a que el golpe de Estado de Franco estuvo justificado y que el causante de la Guerra Civil fue el propio gobierno de la República. Naturalmente, es colaborador habitual de los medios de la derecha: Intereconomía, VEO7, Libertad Digital, Época, etc. Cabe recordar que sus ideas izquierdistas no fueron un pecado de juventud ya que en 1975 tenía 27 años. A lo que parece su comportamiento radical de entonces no ha variado en exceso, sólo han cambiando sus víctimas. Entonces eran los franquistas, ahora, como miembro del neofranquismo, son los “rojos”. ¡El caso es atizar!

Pero no todas las tertulias son criticables. Las hay muy interesantes. Sin duda, la mejor la que protagonizan Nicolás y Xavier en Muchachada Nui. Esos sí que son verdaderos debates de altura intelectual. ¿Y los temas? De total actualidad e interés: Niños prodigio, Ámsterdam no es para tanto, DNI electrónico, Carné por puntos, La reencarnación, etc. O algunas otras propuestas que se quedaron en el tintero. La más sugestiva: “sexo en la tercera edad, ¿debería ser ilegal?”. Aquí os dejo una muestra. Que la disfrutéis y olvidaos de tanto debate absurdo con tertulianos de tres al cuarto.

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Acerca de José A. Moreno

Un socio sin club
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Una respuesta a ESPAÑA: UN PAÍS DE TERTULIANOS.

  1. jordi dijo:

    És totalment cert. Al meu pare li encanten els debats però a mi ja fa temps que hem repugnen. Són tots periodistes discutint sobre el PP i el PSOE i em pose malalt.
    Espere que hi haja més gent que es convertisca en NiNi: Ni PP Ni PSOE, sinó anem malament.
    Salutacions i bon bloc!

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